viernes, 16 de julio de 2010

Funny Games

Una película inquietante, que bien podría quedarse inscrita dentro de la lista de trillers del siglo XX sin embargo por ciertos aspectos podemos asegurar que va más allá de eso.

El director Michel Haneke es de sobra conocido por su estilo duro y sin concesiones, no trata de complacer audiencias quizá si pensamos en algún atractivo de su narrativa visual sea precisamente su genialidad para utilizar el cine como verdadero arte.


y tal como Pier Paolo Pasolini pionero en estos asuntos de retratar de manera acida y contundente a la sociedad Haneke desnuda de cierta manera la sociedad occidental y da un reflejo de aquello que Erick From ya había en su momento analizado en su libro de


-Psicoanálisis de la sociedad contemporánea -.


Aquí menciono un poco a un antropologo que ahora estamos revisando llamado Marc Auge donde en su libro -La guerra de los sueños- sin entrar en mucho detalle podemos decir que dentro del imaginario que cultiva esos sanguinarios tejedores de pesadillas atravez de sus tentáculos largos y seductores que hoy conocemos como medios de comunicación cada vez más complejos y cínicos nos han de cierta manera hipnotizado con ese viejo sueño occidental mejor conocido como el American Dream.


Pues bien aca Haneke nos muestra que esos sueños que nos venden los medios crean sociedades tan frágiles y enfermas cuya felicidad puede ser tan efímera y superficial como un comercial de T.V. de pronto la gente es encantadora y amable pero cuidado y toques esa tela tan delgada y débil que sostiene sus relaciones pues puede generar situaciones tan horrendas como las que Haneke retrata.


Fragmento de una entrevista a Haneke respecto de esta peli



Parece que hubiera algún grado de competencia en sus películas entre la cultura clásica y la cultura popular. Estoy pensando en particular en el comienzo de Funny Games, donde la música de Mascagni, Handel y Mozart de repente cambia a la música thrash-punk de John Zorn.

Esta pregunta me la han hecho mucho. Pienso que hay cierto malentendido aquí, por lo menos con respecto a Funny Games. Esta película es en parte una parodia del genero thriller y mi utilización de John Zorn también tenía esa intención paródica. Zorn no es un artista del heavy metal. No tengo nada en contra de la música popular y no pensaría en oponer lo popular contra las formas clásicas. Soy muy escéptico con el falso conflicto que ya existe entre la llamada música “seria” y la música catalogada estrictamente como entretenimiento. Estas distinciones son totalmente absurdas, especialmente si se insiste en que un artista como John Zorn debería ser visto como clásico o como experimental o como Pop, sabiendo que su trabajo atraviesa todas las categorías. Veo en John Zorn una especie de über-heavy metal, una extrema e irónica acentuación de esa forma, justo como la película es una inflexión extrema del thriller. Pienso que el estilo de Zorn tiende a alienar al espectador en el sentido que intensifica la conciencia, que era efectivamente el punto al que quería dirigirme.

En esta película parece que el primer “funny game” es el juego de la adivinanza que la pareja burguesa lleva a cabo con su reproductor de CD, adivinando las composiciones clásicas. ¿Hay alguna asociación aquí con la posesión de una cultura clásica por parte de la burguesía?

Esa no era mi preocupación inicial. Por supuesto, hay cierta ironía aquí en el sentido como la burguesía se ha insinuado a sí misma en la historia cultural. Pero no pensé que la música de Zorn fuera vista sólo como la música de los asesinos, por así decirlo, con la música clásica estrictamente como el tema de la burguesía. Esto es demasiado simplista. Pero, por supuesto, con el juego de las adivinanzas al comienzo de la película hay una ironía en el sentido en que su música sugiere su aislamiento deliberado del mundo exterior, y al final están atrapados, en un sentido, por sus nociones e impedimentos burgueses, no sólo por los asesinos.

Los dos psicópatas yupies parecen ser intelectuales, especialmente en sus parloteos cuando se deshacen de la esposa. Son más bien asesinos en serie inusuales, por lo menos cuando se mira el género.

Pienso que esto puede ser cierto sólo para uno de ellos, no Dickie, el gordo, el lento. Ellos no tienen nombres realmente –son llamados Meter y Paul, Bebáis y Butthead. En el sentido de que ellos no son personajes para nada. Se salen de los medios. El alto, que es el principal “conspirador”, por así decirlo, podría ser visto como un intelectual con una desviación que podría ser asociada con este destructivo tipo de intelecto fascista. No tengo problema con esa interpretación. El gordo es lo opuesto; no hay nada aquí en el orden del intelecto.

Funny Games parece ser una contribución a la serie de películas auto-reflexivas sobre los medios y la violencia, en la línea de Natural Born Killers (1994) ó C'est arrivé près de chez vous (Man Bites Dog, 1992).

Mi objetivo allí fue algo como un contra-programa de Natural Born Killers. En mi opinión, la película de Oliver Stone, y utilizo esto sólo como un ejemplo, es un intento de usar una estética fascista para lograr un objetivo anti-fascista, y esto no funciona. Lo que se logra es a veces lo opuesto, pues lo que se produjo es algo como una película de culto donde el estilo de montaje complementa la violencia representada y la presenta en gran parte bajo una luz positiva. Podría argumentarse que Natural Born Killers hace atrayente la imagen violenta mientras que no permite ningún espacio para el espectador. Siento que esto sería muy difícil de argumentar sobre Funny Games. Benny’ Video y Funny Games son diferentes tipos de obscenidad, en el sentido en el que me propuse una bofetada en la cara y una provocación.




Ahora que si no te late pensar que el cine no solo es para distraerse o abstraerse de la realidad si no que es un canal de comunicación que penetra en tu conciencia , te provoca y te mueve fibras que detonan en ti procesos que aunque dolorosos puedan a final de cuentas llevarte a caminos de búsqueda hacia la sanación espiritual aunque este de por medio tu propia tranquilidad al confrontarte con todas las contradicciones que vivimos pues mejor ve la versión de Naomi Watts esta más anclada en los trilles entretenidos sangrientos y juguetones de holliwood.




Trailer